Cómo funciona de verdad

Tu foto nunca sale de tu navegador, no la subimos a ningún servidor ni la procesa ninguna IA externa. Todo el análisis ocurre en tu propio móvil u ordenador: leemos el color de los píxeles de la zona central de la foto (donde suele estar el agua, no el borde ni las baldosas) y calculamos su tono, saturación y luminosidad para clasificarlo en una de 4 categorías.

Por qué es orientativo, no un diagnóstico exacto

El color de una foto depende de la luz del momento, si hay sombra, el tipo de cámara y hasta el filtro del propio móvil. Una piscina azul en una foto con mucha sombra puede salir más oscura de lo que es en realidad. Por eso, si el resultado no te encaja con lo que ves a simple vista, confía en tus ojos, y si tienes dudas de verdad, la forma fiable de saberlo sigue siendo medir los parámetros del agua con tiras reactivas.

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