Por qué acierta más que a ojo

Cuando comparas la tira con el bote a ojo, tu cerebro corrige la luz sin avisarte: bajo una bombilla cálida, el rosa parece otro. Aquí la tira y la escala salen en la misma foto, con la misma luz, y el móvil compara los colores con números (en el espacio de color CIELAB, pensado para medir diferencias como las ve el ojo). Busca entre qué dos cuadros de la escala cae tu almohadilla y en qué punto entre ellos, en vez de quedarse con el más parecido.

Para que la foto salga bien

  • Luz de día, a la sombra. Nada de flash: los brillos engañan.
  • La tira y la escala a la misma distancia del móvil, planas y sin sombras encima.
  • Haz la foto en el tiempo que diga el bote: los colores siguen cambiando después.
  • Si el resultado dice «no se parece a la escala», repite la foto o recoloca los círculos en el centro de cada cuadro.

Lo que no puede hacer

No sustituye a un buen kit ni a un fotómetro, y hereda la precisión de tu tira: si la tira está caducada o se ha mojado en el bote, el color ya viene mal. Cada marca imprime su escala: si tu bote pone otros valores, cámbialos en «Los valores de la escala de tu bote».

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