Un perro que se baña aporta al agua pelo, tierra, grasa de la piel y bacterias. Nada de eso es un drama, pero hace que el cloro se gaste antes, que el filtro se ensucie más rápido y que las cloraminas aparezcan antes.
Compartir la piscina con el perro
Qué cambia en la piscina
- Pelo: acaba en los cestos de los skimmers, en el prefiltro de la bomba y en el filtro. Si se acumula, baja el caudal y la bomba trabaja peor.
- Más consumo de cloro: la suciedad orgánica gasta cloro libre y genera cloro combinado, que es lo que huele a «piscina» e irrita los ojos.
- Revestimiento: las uñas pueden rayar el liner o las piscinas de poliéster, sobre todo al intentar salir por la pared.
Cómo compensarlo
- Ducha o manguera antes del baño, para que entre con menos tierra y pelo suelto. Un buen cepillado previo también ayuda.
- Vacía cestos y prefiltro más a menudo los días que se bañe.
- Mide cloro y pH más a menudo, y el cloro combinado si notas olor fuerte: si pasa de 0,6 ppm, toca un tratamiento de choque.
- Vigila la presión del filtro y haz el contralavado cuando suba.
- Enséñale la salida: que sepa usar la escalera o una rampa. Un perro que no encuentra por dónde salir se agota y se asusta.
¿Y en una piscina comunitaria?
Aquí mandan las normas que apruebe la comunidad. Es habitual que las normas de la comunidad prohíban la entrada de animales al recinto, por higiene y por convivencia.
Preguntas frecuentes
¿El cloro es malo para el perro?
Con el cloro en su rango normal (0,5-2,0 ppm) un baño ocasional no suele ser un problema, pero conviene enjuagarlo después y no dejar que beba el agua. Si tiene la piel sensible o alguna afección, pregunta a tu veterinario.
¿Por qué huele más a cloro desde que se baña el perro?
Porque la suciedad orgánica genera cloro combinado (cloraminas), que es lo que huele. No es exceso de cloro: suele hacer falta un tratamiento de choque.
¿El pelo puede estropear la bomba?
Si se acumula en el prefiltro, reduce el caudal y la bomba trabaja forzada. Vaciar el cesto con más frecuencia lo evita.

