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Tu piscina en plena ola de calor: cómo evitar que se ponga verde

En julio y agosto, en el sur de Madrid, es fácil pasar varios días seguidos por encima de 38-40 °C. Es justo cuando más se usa la piscina y cuando el agua puede ponerse verde de un fin de semana para otro.

Portada: la piscina en una ola de calor
Escucha esta guíaIdeal si tienes las manos ocupadas junto a la piscina

Una ola de calor suma tres cosas a la vez: más sol, que destruye el cloro libre; agua más caliente, en la que las algas crecen más deprisa; y más bañistas, que traen sudor y cremas que gastan cloro. El resultado es que el cloro que antes duraba días se gasta en horas.

Por qué el cloro «desaparece» con calor

La radiación destruye el cloro libre, las algas crecen más deprisa en agua caliente y cada bañista añade sudor y cremas. Por eso en una ola de calor hay que medir cada día y clorar al atardecer.

Lo que hay que vigilar

  1. Mide cloro y pH cada día. Con mucho baño, mejor dos veces. En las comunidades de más de 30 viviendas el control de rutina es de dos veces al día siempre, haga el tiempo que haga.
  2. Echa el cloro al atardecer, no a mediodía, para que no lo destruya el sol antes de trabajar.
  3. Alarga la filtración. Una regla orientativa muy usada: tantas horas como la temperatura del agua dividida entre dos (a 30 °C, unas 15 horas). Incluye las horas centrales del día, que es cuando más se usa y más se calienta el agua.
  4. Revisa el estabilizante. En piscinas exteriores, el ácido cianúrico protege el cloro del sol. Lo recomendado es 30-50 ppm; la normativa permite un máximo de 75. Por encima, el cloro deja de funcionar bien.
  5. Vigila el nivel del agua. Con calor se evapora mucha agua; si el nivel baja de la mitad de la boca del skimmer, la bomba puede aspirar aire. Puedes estimarlo con la calculadora de evaporación.
  6. Limpia cestos y prefiltro con más frecuencia: con tanto baño se llenan antes.
  7. Ducha antes del baño. Menos cremas y sudor en el agua significa menos cloraminas y menos consumo de cloro.
Los productos, a la sombraEl calor y el sol directo son malos compañeros del cloro almacenado. Guarda los productos en un sitio fresco, ventilado y a la sombra, cerrados, en su envase original y separados de los ácidos.

Las piscinas saladas también sufren

El clorador produce cloro a un ritmo fijo; si el consumo se dispara, puede quedarse corto. Sube la producción o las horas de funcionamiento y mide más a menudo. Además, en piscinas saladas el pH tiende a subir, y con el pH alto el cloro rinde menos.

¿Y la temperatura del agua?

La normativa solo fija la temperatura (24-30 °C) para los vasos climatizados. En una piscina exterior no hay un límite, pero cuanto más caliente está el agua, más rápido crecen las algas y más cloro se consume. No es momento de relajarse con el mantenimiento.

Adelántate a la próxima ola

Si guardas tu piscina en Mi piscina, la previsión del tiempo de tu municipio te avisa cuando se esperan 35 °C o más, para que refuerces el cloro a tiempo. Y el predictor de cloro te dice cuándo se te va a acabar según la previsión.

Preguntas frecuentes

¿Echo el doble de cloro durante la ola de calor?
No a ojo. Mide cada día y ajusta para mantener el cloro libre entre 0,5 y 2,0 ppm. Con calor lo normal es necesitar bastante más producto, pero la cantidad la marca la medición.

¿Tengo que filtrar las 24 horas?
No hace falta si el agua está bien: basta con alargar la filtración. Las 24 horas se reservan para cuando el agua ya se ha enturbiado o empieza a verdear.

Se ha puesto verde en dos días. ¿Qué hago?
Corrige el pH, haz un tratamiento de choque al atardecer, cepilla paredes y fondo y filtra en continuo 24 horas. Lo tienes paso a paso en la guía de agua verde.

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¿Te vas de vacaciones en plena ola de calor?

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