Guía técnica

Tratamiento químico del agua de tu piscina: guía completa

Por qué hay que desinfectar el agua, qué son de verdad las "cloraminas" que huelen tanto, y cómo se resuelven los problemas más habituales: agua turbia, verde, con manchas o incrustaciones.

Piscina privada con el agua perfectamente tratada y transparente
Escucha esta guíaIdeal si tienes las manos ocupadas junto a la piscina

El agua de una piscina nunca está "quieta": el viento, la lluvia, el sol y sobre todo los bañistas la van contaminando poco a poco. Por eso necesita dos tipos de tratamiento que trabajan juntos: uno físico (la filtración) y uno químico, del que habla esta guía.

¿Por qué es necesario el tratamiento químico?

Cualquier persona que se baña introduce en el agua sudor, restos de piel, cremas y, en menor medida, orina. Todo eso, sumado a lo que trae el aire y el entorno, puede convertir una piscina sin tratar en un caldo de cultivo para bacterias, hongos y virus. Un agua bien tratada debe garantizar cuatro cosas: que no haya microorganismos capaces de enfermar a nadie, que no haya sustancias tóxicas, que no tenga mal olor ni sabor, y que se vea limpia y transparente.

Los microorganismos que pueden aparecer en una piscina mal mantenida van desde hongos que causan pie de atleta hasta bacterias que provocan otitis, conjuntivitis o gastroenteritis. Es la razón de fondo por la que existe la normativa sanitaria de piscinas.

Las 4 etapas del tratamiento químico

  • Regulación del pH: la base de todo lo demás; si el pH no está en su rango, el resto de productos pierden eficacia.
  • Desinfección: normalmente con cloro, aunque también existen el bromo, el oxígeno activo, el ozono o los sistemas UV.
  • Prevención de algas: con un algicida de mantenimiento, para no depender solo del cloro.
  • Floculación: agrupa las partículas más finas en suspensión para que el filtro pueda retenerlas.

El recorrido completo del agua

El agua sale de la piscina por el skimmer, pasa por la bomba y el filtro que retienen la suciedad, recibe el ajuste de pH y la dosis de cloro, y vuelve a la piscina ya tratada, un ciclo continuo, no un tratamiento puntual.

Desinfección con cloro: tipos que existen

El cloro sigue siendo el desinfectante más usado por su buen precio y su eficacia como oxidante. Se presenta de dos formas:

TipoEjemplosPresentación
Cloros inorgánicos (sin estabilizar)Cloro gas, hipoclorito sódico, hipoclorito cálcicoGas, líquido o sólido
Cloros orgánicos (estabilizados)Ácido tricloroisocianúrico (tricloro), dicloroisocianurato sódico (dicloro)Sólido (granulado o pastillas)

Un matiz importante que genera confusión: el "ingrediente activo" de un producto (el porcentaje de desinfectante que contiene) no es lo mismo que su "cloro útil" (la cantidad real de poder desinfectante comparado con el cloro gas puro). Por ejemplo, un dicloro con un 99% de ingrediente activo puede tener solo un 55% de cloro útil real.

Cloro libre, combinado y total: por qué huele tanto una piscina mal tratada

Aquí está la clave que casi nadie conoce: el "olor a piscina" no lo produce el cloro, lo produce la falta de cloro. Concretamente:

  • Cloro libre: el cloro que está realmente disponible para desinfectar.
  • Cloro combinado (cloraminas): se forma cuando el cloro libre reacciona con el amoniaco y los restos nitrogenados que aportan los bañistas (sudor, orina, cremas). Es lo que irrita los ojos, reseca la piel y provoca el típico olor fuerte, y además desinfecta muy poco.
  • Cloro total: la suma de los dos anteriores.

Cuando el cloro combinado se acumula, la solución no es "echar menos cloro" sino todo lo contrario: una cloración de choque (también llamada "break point"), que consiste en añadir de golpe una dosis alta de cloro capaz de romper químicamente las cloraminas y liberarlas como gas nitrógeno inofensivo.

Regla práctica de la cloración de choque: la cantidad de cloro necesaria (en ppm) es, aproximadamente, 10 veces el cloro combinado medido. Por ejemplo, en una piscina de 75 m³ con 1,5 ppm de cloro combinado, haría falta del orden de 2 kg de dicloro granulado para hacer el "break point" correctamente. El técnico ajusta la dosis exacta según el producto y el cloro útil real de cada uno.

El balance del agua: mucho más que el pH

Un agua "equilibrada" depende de cinco factores que se estudian en conjunto, no por separado:

FactorQué indica
pHRecomendado entre 7,2 y 7,6 (la normativa admite de 7,2 a 8,0): confort del bañista, protección de las instalaciones y máxima eficacia del cloro.
Alcalinidad totalActúa de "amortiguador" del pH; con buena alcalinidad, el pH no da saltos bruscos.
Dureza cálcicaCantidad de calcio disuelto; muy baja corroe instalaciones, muy alta forma incrustaciones.
Sólidos disueltos totales (TDS)Todo lo que quedaría si se evaporase el agua; sube con el tiempo y se reduce vaciando parte del agua o lavando más el filtro.
Índice de LangelierCombina los cuatro anteriores más la temperatura para saber si el agua tiende a ser corrosiva o incrustante.

Cuando el índice de Langelier da un resultado por debajo de cero, el agua tiende a ser agresiva con tuberías, escaleras y demás metales. Por encima de cero, tiende a formar incrustaciones de cal. Lo ideal es mantenerse cerca de cero (± 0,5 se considera un buen margen).

Problemas más comunes y su solución

ProblemaCausa habitualQué hacer
Agua turbia Filtración pobre, pH alto o exceso de materia orgánica Contralavado del filtro, ajustar el pH a 7,2-7,6 y reforzar con un floculante
Agua verde Formación de algas Cloración de choque, algicida de choque y ajuste del pH
Agua marrón Hierro o manganeso disueltos Ajustar el pH, cloración y floculante para precipitar el metal
Manchas en las paredes Iones metálicos (cobre, hierro, manganeso) Vaciar y limpiar con un desincrustante de superficies; añadir secuestrante de metales
Incrustaciones / agua blanquecina Precipitación de sales cálcicas Ajustar dureza y alcalinidad, mantener el pH y usar anticalcáreo
Corrosión de escaleras y tuberías pH bajo, TDS alto o temperatura elevada Reequilibrar el agua y vigilar que el TDS no supere los 2.000 ppm
Espuma en el agua Exceso de algicidas de amonio cuaternario, cremas solares o dureza muy baja Revisar la dureza cálcica y usar un antiespumante específico
Malos olores Exceso de cloraminas (lo más habitual) o sulfuros en el agua de aporte Cloración de choque para romper las cloraminas o superclorar para oxidar el sulfuro
Irritación de ojos y piel pH descompensado y cloraminas, casi nunca "exceso de cloro" Ajustar el pH y hacer una cloración de choque si hay cloro combinado alto
Consejo general: cualquier tratamiento de choque (cloro, algicida, desincrustante...) debe hacerse siempre sin bañistas en el agua, y no se debe permitir el baño hasta que los parámetros vuelvan a su rango normal.

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Preguntas frecuentes

Justo al contrario: ese olor suele indicar cloraminas (cloro combinado), es decir, falta de cloro libre disponible. La solución no es reducir el cloro, sino hacer una cloración de choque para eliminarlas.
Sí. El clorador salino automatiza la generación de cloro, pero el pH, la alcalinidad y la dureza cálcica hay que seguir controlándolos igual. Más detalles en nuestra guía de cloración salina.
Con productos de venta libre sí, pero calcular la dosis exacta según el cloro combinado medido, el volumen real y el cloro útil de tu producto es donde más se falla. Un exceso o defecto no soluciona el problema y puede dañar revestimientos o equipos.
El cloro rutinario mantiene el agua desinfectada, pero no siempre previene bien las algas si el pH está descompensado o si no se usa un algicida de mantenimiento específico además del cloro.

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