Una bomba de calor no funciona como un calentador eléctrico que sube la temperatura de golpe. Extrae energía del aire exterior y la transfiere al agua mediante un ciclo frigorífico inverso, el mismo principio que un aire acondicionado, pero al revés. Esa diferencia es lo que la hace mucho más eficiente.
El ciclo frigorífico, explicado en un vistazo
El evaporador capta el calor del aire exterior, el compresor lo concentra a alta temperatura, el condensador lo cede al agua de la piscina, y la válvula de expansión enfría el gas para empezar de nuevo, todo en un ciclo continuo mientras el equipo está encendido.
Cuánto sube la temperatura, de verdad
Como referencia realista: entre 0,5°C y 2°C al día, según la potencia del equipo, el volumen de tu piscina y la temperatura exterior. No es magia ni es instantáneo, es un mantenimiento continuo de la temperatura, no un calentamiento puntual.
Por qué es tan eficiente
Por cada kWh de electricidad que consume, una bomba de calor puede generar entre 4 y 6 kWh de calor, a esa relación se le llama COP (coeficiente de rendimiento). Cuanto más cálido esté el aire exterior, mejor rinde: en días de más calor el COP puede llegar a 6-7, mientras que en días fríos baja a 3-4. Aun así, sigue siendo mucho más eficiente que un calentador eléctrico convencional, que como mucho genera 1 kWh de calor por cada kWh consumido.
Qué factores determinan la potencia necesaria
- Volumen de la piscina, el factor principal, medido en m³.
- Temperatura exterior habitual de tu zona, a más frío, más potencia hace falta.
- Diferencia entre la temperatura actual y la deseada, no es lo mismo subir de 15°C a 24°C que de 22°C a 26°C.
- Si la piscina está cubierta o al aire libre, una cubierta reduce mucho las necesidades de potencia.
- Cuántos meses quieres usarla, climatizar solo en primavera-otoño exige menos que mantenerla todo el año.
Un error común al elegirla
Instalar una bomba con menos potencia de la necesaria es el fallo más frecuente. Un equipo subdimensionado trabaja constantemente al límite, consume más de lo esperado, se desgasta antes, y en muchos casos ni siquiera llega a alcanzar la temperatura deseada, la falsa economía de comprar una bomba más pequeña acaba costando más a medio plazo.

