Si has llegado hasta aquí desde nuestra calculadora del Índice de Langelier, ya conoces tres de los cuatro parámetros que deciden si el agua de tu piscina es corrosiva o incrustante: el pH, la alcalinidad y, para el agua estabilizada, el ácido cianúrico. La dureza cálcica es la pieza que suele quedarse fuera del radar, y es tan importante como las demás.
Ni «hambrienta» ni incrustante
Dureza cálcica
Por debajo del rango, el agua se vuelve corrosiva y ataca juntas y metales. Por encima, forma cal e incrustaciones.
Qué es exactamente
La dureza cálcica mide la cantidad de calcio disuelto en el agua, expresada en ppm (partes por millón, puedes repasar qué significa esa unidad en nuestra guía sobre el PPM). No es un parámetro que se "trate" cada semana como el cloro, pero desequilibrado en cualquiera de las dos direcciones tiene consecuencias reales para la instalación.
Cuando está demasiado baja: agua "hambrienta"
Un agua con poco calcio tiende a comportarse como si tuviera hambre de él, y lo busca en cualquier superficie que lo contenga: el gresite, el hormigón, las juntas, incluso ciertos equipos. Es la misma tendencia "agresiva" que puede marcar un Índice de Langelier bajo, y con el tiempo desgasta la instalación de forma progresiva, casi imperceptible mes a mes.
Cuando está demasiado alta: agua incrustante
El exceso contrario también tiene consecuencias: paredes ásperas al tacto, manchas blanquecinas de cal (te lo contamos con más detalle en nuestra guía de manchas en la piscina), y una pérdida gradual de eficacia en el sistema de filtrado según se va acumulando cal en tuberías y filtro.
Cómo se corrige
Para subir la dureza cálcica se usa cloruro cálcico, añadido de forma gradual igual que el resto de correctores. Para bajarla, no existe un producto que la reduzca directamente, en la práctica, diluir el agua (vaciar una parte y rellenar con agua nueva) suele ser la única vía real, el mismo principio que ya vimos para el exceso de ácido cianúrico.
Con esto se completa el cuadro: pH, alcalinidad, dureza cálcica y, para agua estabilizada, el ácido cianúrico, los cuatro parámetros que, juntos, determinan si tu piscina está realmente equilibrada. Puedes comprobarlo tú mismo introduciendo tus datos en la calculadora del Índice de Langelier.

