El pH mide si el agua es ácida o básica, en una escala de 0 a 14. Para una piscina, el rango ideal es 7.2-7.6. Parece un margen estrecho, pero es el que hace que el cloro funcione como debe y que el agua no dañe ni las instalaciones ni la piel. Puedes ver el resto de parámetros en nuestra guía completa de parámetros del agua.
pH del agua
Por debajo del rango irrita ojos y piel y corroe instalaciones. Por encima, el cloro apenas desinfecta y favorece la cal. El Decreto 99/2024 permite legalmente hasta 8.0, pero 7.2-7.6 es el rango donde el cloro rinde mejor.
Por qué el pH es el parámetro que más importa
Un cloro perfectamente dosificado con el pH descompensado apenas desinfecta. Por eso es tan habitual la sensación de "le echo cloro y no hace nada": normalmente no es un problema de cloro, es que el pH no deja que ese cloro trabaje. Corregir el pH antes que cualquier otra cosa es, casi siempre, el primer paso para resolver un agua turbia o con mal olor.
Mueve el pH y mira cuánto cloro está trabajando de verdad
Del cloro que echas al agua, solo una parte se convierte en ácido hipocloroso, la forma que realmente desinfecta. El resto se queda ahí sin hacer nada, esperando a que el pH baje.
Cálculo con el modelo químico estándar del equilibrio ácido hipocloroso/hipoclorito (pKa ≈ 7.5), el mismo principio detrás de por qué "echar más cloro" no siempre soluciona nada si el pH sigue descompensado.
Cómo saber si lo tienes alto o bajo
Con tiras reactivas, un fotómetro o un kit líquido de gotas puedes medirlo en menos de un minuto. Algunas señales orientativas, aunque siempre conviene medir para confirmarlo:
- pH bajo (agua ácida): ojos y piel irritados, sensación de agua "áspera", y con el tiempo corrosión en escalerillas, tornillería y otros metales de la instalación.
- pH alto (agua básica): agua turbia o con aspecto lechoso, olor fuerte a cloro aunque el nivel de cloro sea correcto, e incrustaciones de cal en las paredes y el vaso con el paso de las semanas.
Cómo subir el pH (si está bajo)
Se corrige con un producto alcalinizante (normalmente carbonato de sodio, conocido como pH+). La forma correcta de aplicarlo:
- Con la bomba de filtración en marcha, disuelve el producto en un cubo de agua y repártelo por el vaso, nunca lo eches directamente concentrado en un solo punto.
- Añade la cantidad de forma gradual: es mejor corregir poco a poco y volver a medir, que pasarte de golpe y tener que corregir en sentido contrario.
- Espera al menos un par de horas con la filtración funcionando antes de volver a medir.
Cómo bajar el pH (si está alto)
Se corrige con un producto acidificante (ácido seco/pH- granulado, o ácido líquido). El procedimiento es el mismo en esencia, con una precaución de seguridad importante:
- Añade siempre el producto al agua, nunca el agua al producto, es la norma de seguridad básica al manipular cualquier ácido de piscina.
- Disuelve y reparte por el vaso con la bomba en marcha, igual que con el pH+, y corrige de forma gradual.
- Usa guantes y evita respirar cerca del producto concentrado, especialmente con ácido líquido.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi piscina consume tanto cloro y sigue con problemas?
Casi siempre es el pH. Con el pH descompensado, el cloro pierde gran parte de su capacidad desinfectante, así que acabas gastando más producto para conseguir peor resultado.
¿Puedo bañarme con el pH fuera de rango?
No es recomendable. Un pH bajo irrita los ojos y la piel, y un pH alto reduce mucho la eficacia del cloro, lo que compromete la desinfección del agua.
¿Cada cuánto hay que medir el pH?
En temporada de baño, lo ideal es medirlo 2-3 veces por semana, y siempre después de un baño con mucha gente o de lluvia abundante.

