Si tu piscina tiene dosificación automática, estas dos sondas son las que le dicen al sistema cuánto producto añadir en cada momento. Trabajan juntas, pero miden cosas distintas, y confundir lo que hace cada una es el error más común al hablar de este tema.
Sonda Redox: mide la eficacia, no la cantidad
El Redox (potencial de oxidación-reducción) se mide en milivoltios (mV), no en ppm. No te dice "cuánto cloro hay", te dice "cómo de bien está desinfectando ese cloro ahora mismo". Es la diferencia entre cantidad y eficacia: puedes tener cloro "en su rango" y aun así una capacidad desinfectante pobre, si otros factores (pH alto, exceso de estabilizante) lo están neutralizando.
Redox (ORP)
Es un rango legal amplio, no un valor exacto, y la norma solo obliga a medirlo cuando el desinfectante no es cloro ni bromo; con cloro, la sonda Redox es una ayuda para el control, no una exigencia. Como referencia práctica, se considera que el agua está bien desinfectada cuando el Redox supera los 650 mV.
Sonda de pH: la que hace que el Redox tenga sentido
Esta mide exactamente lo mismo que cualquier medición de pH, acidez o basicidad, en la escala 0-14. Su papel aquí es evitar que el Redox "mienta": con el pH fuera de rango, el cloro pierde parte de su poder desinfectante aunque su cantidad no cambie, así que el sistema necesita corregir el pH primero para que la lectura del Redox sea fiable.
Ventajas reales de tener ambas
- Dosificación ajustada al momento real, no a una media estimada
- Menos mediciones manuales del día a día
- Menos consumo de producto, el sistema solo añade lo que hace falta, no una dosis fija
El bucle de dosificación automática
Las sondas miden Redox y pH en continuo, el controlador compara la lectura con los valores de consigna, y si hace falta corregir activa la bomba dosificadora, que vierte el producto justo hasta que las sondas confirman que el agua ha vuelto a su rango.
Por qué no sustituyen la medición manual del todo
Aunque automaticen la dosificación del día a día, una sonda mal calibrada da lecturas estables pero incorrectas, sigue mereciendo la pena contrastar de vez en cuando con una medición manual de referencia, especialmente si notas algo raro en el agua que las sondas no reflejan.

